9/22/09

En Vivo : The Mars Volta - Verizon Theather, Houston (2009.09.17)


The Mars Volta es una de esas formas de arte que causan un efecto bipolar en el público, una reacción de amor-odio casi instantánea. Ya sea por la estructura de la música, la voz, la velocidad de las guitarras, etc.. Sin embargo la gran mayoría, incluyendo parte de la crítica que no los apoya o público que no los conoce, coincide en la enorme energía, y por sobre todo, talento que presenta la banda en sus shows en vivo. El que es uno de los grupos regalones del público del blog (supongo...), se presento 2 veces en Chile: el 2004 en un show algo polémico (por la organización y duración) donde mostraron algo clásico en sus shows: solo 3 canciones en 45 minutos. El año pasado estuvieron en el SUE donde tocaron cerca de una hora y solo 5 temas. Por eso, siempre ha quedado la idea de que serian shows aun mejores si en vez de extender sus temas hasta el infinito, tocaran mas “canónicamente” mas de sus temas.


Por suerte, la presentación en Houston de TMV (enmarcada en la gira de Octahedron) trajo con ese cambio que se esperaba. No se si será otra gestión-presión-arreglo con el sello, pero la idea de escuchar 14 temas en un show del grupo suena aun hasta iluso. Sin embargo, la sucesión de temas que lanzaron para acompañar la promoción de este disco fue tan enérgica, dinámica y bien armada que el show, que duro 2 horas, se hizo cortísimo, quizás más que el clásico show del 2004 en San Carlos. Y es que en verdad, TMV tiene infinitas canciones para armar un buen show, y al parecer, ahora las empezaron a tirar a la parrilla.


El puntapié inicial no pudo ser mejor. El combo Son et lumiere/Inertiatic ESP prendió inmediatamente al publico del teatro (3000 personas aprox, nuevamente menos prendidos que un Caupolican por ej.) y empezó a exhibir de a poco la calidad del grupo bajo la dirección de Rodriguez. El show no paró tras una ejecución notable de Goliath (versión disco, solo 10 minutos), Cotopaxi y mi favorita, Roulettes Dares, donde ahí si que quedo la escoba. Cedric saltando en todo el escenario, y la gente respondiéndole en el momento más alto del show. Según los libros, en un show con ese inicio debería venir algo de calma, pero en vez de ello, se despacharon una increíble versión de Viscera Eyes. Mi buen amigo Gonzalo, testigo del segundo show en Chile, menciono que este tema era increíble en vivo, pero no le creía mucho hasta notar la energía con que crece este tema para llegar a ser de lo mejor del repertorio. Momento de lucimiento para Thomas Pridgen, el verdadero monstruo que tienen en la batería. Cambiando ritmos y pegándole a los tambores como si fuese su última oportunidad de tocar. Notable como se coordinaba con Alderete en el bajo, para formar una versión dinámica y perfecta del tema de Amputechture. Sinceramente, ha sido uno de los mejores inicios de shows que he visto. Al menos de los mas energéticos, de seguro.


La aparición de los temas claves de Octahedron fue muy bien ensamblada a lo largo del show, lo cual permitió que cada uno de estos temas brillara por sí solo. Tanto Halo, Teflon como Luciforms, crecen enormemente en vivo, revelando a una banda de mejor calidad interpretativa, y con un talento memorable para llevar al climax de cada tema. Al lado de estos temones, Ilyena y la sorpresa Eununch Provocateur (del ep Tremulant) parecían súper simples pero que funcionaban perfectos para mantener la dinámica del show y dando el espacio justo para el ultimo lucimiento instrumental de la banda: una versión perfecta de Drunkship of lanterns, bastante similar a como aparece en el disco (debe ser primera vez que el grupo toca esta canción en menos de 15 minutos) lo cual dentro del marco del show funciono perfectamente. Para finalizar, lanzaron 2 temas singles que causaron respuesta inmediata en gran parte del público; The Widow, con un solo místico, y Wax Simulacra que termino con la energía arriba de un show perfectamente armado, fluido y sobretodo emocionante como pocos de los que he visto últimamente. Como mencionaba, la idea del grupo de extender sus temas en improvisaciones infinitas fue una de las bases para apreciar a TMV como uno de los entes creativos-talentosos más importantes del rock actual. Sin embargo el cambio de llevar sus temas a versiones acotadas, dando espacio a la aparición de mas temas notables, creo que dejan aun más satisfecho al público (al menos parte de el) y de todas formas consolidará a esta banda como uno de los máximos referentes actuales.

Setlist

Son Et Lumiere / Inertiatic ESP

Goliath

Cotopaxi

Roulette Dares

Viscera Eyes

Halo Of Nembutals

Eunuch Provocateur

Ilyena

Teflon

Drunkship Of Lanterns

Luciforms

The Widow

Wax Simulacra




2 comments:

C said...

Es de suyo conocimiento que las cualidades desplegadas por TMV superan la realidad musical: y digo esto, pues si existe Dalí en el arte, Jodorowski en la literatura y un Huidobro en cuanto palabras hablamos, TMV constituye una órbita en continua exploración. Este espacio paralelo, cargado de sonidos, ritmos y palabras, pareciera rescatado de un mundo onírico, a veces cercano. No es casualidad, entonces, que sus discos transiten por experiencias que desbordan de incredulidad lógica, ya que su manifestación trasciende lo esperado por un receptor cómodo, amante de la normalidad y sujeto a sus propias trabas y miedos. Me imagino, estimado FaaipDeOaid, que lo resuelto en esos 14 temas -más que un concierto- fue un verdadero "trip". Desde un helado Santiago, esperamos a que esos sonidos viajen al alcance de aquellos, incréludos o no, confian en un viaje sin puntos fijos.

Saludos.

C3 said...

Perfectamente expresado lo que en parte refleja TMV. Lo del Trip puede cuestionarse (?) pero concuerdo que es otra realidad enfrentarse a un disco o, mas aun, un show de estos giles. Emocionan al fin, que es lo importante.
Un abrazo